Lo que mantiene al espectador no es el misterio, sino la cadencia con que la historia está contada. Esa economía del guion —el modo en que todo parece inevitable— genera la verdadera ansiedad por avanzar.


Lo que mantiene al espectador no es el misterio, sino la cadencia con que la historia está contada. Esa economía del guion —el modo en que todo parece inevitable— genera la verdadera ansiedad por avanzar.

La crueldad, lo monstruoso, el horror narrado hasta el último detalle, la ironía, humor y los desplazamientos de sentido son características que bien podrían describir la obra literaria de Wilcock o la de Silvina Ocampo. A esas coincidencias temáticas, se suma en ambos autores una sensibilidad narrativa exacerbada por su capacidad poética y su trabajo […]