Lecturas de julio

Cócteles catárticos, obras apocalípticas, relatos místicos y orales, monólogos transgresores, confidencias familiares, espacios que se

De taxis y taxistas (IX)

La vida es muy cabrona, pero no siempre llueve. Hay días como ese domingo en los que brilla el sol, aunque sepamos que siempre será antesala de otro lunes. Aprender a disfrutar esos momentos, saber que nuestras temporadas acabarán, que mañana puede que el clima cambie o quizá no. Pero eso no está en nuestro control. Nada lo está.

El fin de la infancia

Hoy el único ’10’ que añora más que el de la maldita química es el de la playera que se ponía los viernes, cuando también dejaban salir a jugar a todos los niños. Hoy este niño ha descubierto la nostalgia.

Para matar a los mongoles

Las patrullas se acercan más y mi hermano tiembla. Le canto como mamá hacía cuando él era bebé, pero mi voz se rompe porque tengo ganas de llorar. Diosito, en dónde estás. La oscuridad huele feo. Me mareo.

Aquiles, Héctor y la esgrima (IV)

La punta de la espada penetró por el cuello de Héctor sin cercenarle la tráquea. Todavía pudo pronunciar palabras el pastor de huestes: no dejes que me arrojen a los perros en las naves aqueas. Tánatos, indiferente, escuchó la súplica como consejo.

Define noche

Recorrer con palabras mi cuerpo desdibujando cualquier imagen de tu cabeza. Un juego peligroso donde el que más desea solo puede perder.

Asesinato en tu propia casa

Olvidaste lo más importante. Ver las calles florecer a cada paso que das, el atardecer hermoso, que debías dejar las ganas de llorar dentro de casa. “Todo estará bien”, escuchas a lo lejos una voz conocida.

Granizo

Azotas todas mis superficies sin miedo a romper. Sabes que sangro y continúas. Curo mis heridas al sol. Es que eres destructivo por naturaleza.

Paestum: un salto al infinito

Continúo pensando en lo maravilloso e inquietante que es lanzarse hacia delante, con la firme determinación de hacer algo nuevo, de atreverse. En cómo reinterpretamos constantemente la realidad, incluso cuando deja de existir. Asumiendo nuestra irreversibilidad temporal.

Atenea contra Juno (III)

La tierra se estremeció en Grecia, el lugar de la infelicidad y la derrota. Italia, es decir Juno, esbozó una sonrisa que recordó a Eneas y la latina estirpe que descendió de Troya. Aquél 10-9 tenía forma de mujer: la venganza…

Mírame

Me dijo: Yo no quiero hablar sobre el amor, quiero hablar en el amor. Indirectamente me enseñó cómo ser como políglota, cómo no tener la sabiduría de idiomas como componente principal en mi vida.

Las nochesdías de todos

No es fácil ser alquimista en días borrosos, aunque todos lo intentamos. Lo intenta (y lo consigue, a veces) Miguel Ángel Arcas en Cuaderno de Choisy, primer diario del autor que, en la coqueta y elegante colección “Singladuras”, acaba de publicar Fórcola.

Mamá de óvulos

Soy una mala mamá de óvulos: caídas en bicicleta, mudanzas, viajes, sexo, olvidar la pastilla y tomarla al día siguiente, sobreesfuerzos, vino blanco antes de dormir…

Suicidio

Agarré un vaso de agua y tomé lo que ella siempre evitó; en una noche todo se había esfumado, solo se escuchaba el sonido de un grillo a medio morir.

Lecturas de junio

Marginados, disidentes, escritoras malditas, banderas de la literatura, poetas confesionales y cronistas de ficción se

Oh, Jerusalén

purgante publica en exclusiva Oh, Jerusalén, texto inédito de Rubén Cortés que forma parte de Cuarteles de invierno, su próximo libro.

Eva

Ella sonrió. Luego me cubrió con sus brazos. En algún momento estuve a punto de caer al retazo de hierbas que estaba justo frente a la catedral. Por fortuna, tuve el equilibrio necesario para quedar en pie.

A ti

Ahora me encuentro entre la espada y la pared, el cielo luce azul tenue, diría que pastel, te veo observar la ventana y otra vez busco tu mirada.

Insomnio

La espalda logró acomodarse y recostarse en la suavidad de la cama de los encuentros, mas solo pensé en la cavidad de mis sueños.

Misha

Gracias por tanto, por invitarme a ser parte de tu otra dimensión, por regalarme los momentos más extraordinarios a tu lado y por compartirme de tu magia. Hasta siempre, Misha. Hasta que el tiempo nos vuelva a encontrar. Te amo.

Diamante

Yo vi esparcir lo que restaba de cuerpo en lo grandioso del río a la sombra de la bendición eterna bajo la luna inmaculada.

La Eurocopa como medida de tiempo

2021 -que debió ser 2020, como todo lo que arrasó aquel año absurdo-, será la Eurocopa de la adultez: haber buscado otro techo, lejos del calor paternal. Una Eurocopa que es, a su vez, una suerte de diáspora: se juega a lo largo de toda Europa. Todo y nada, a la vez. Algo nuevo.

Lunes negro

Hemos cerrado este capítulo de forma circular, jamás había conseguido cerrar así una historia y tú como siempre me enseñas hasta en tu último aliento. Nos volveremos a ver.

Un cuerpo de agua

No te metas conmigo, le dije, que no sabes con qué te puedes encontrar. Él se sobó el brazo asustado y volvió a respirar buscando algún testigo de esa tremenda humillación que él mismo había creado. A mí se me llenaron los ojos de fuego, de infierno, y me convertí en un recipiente de ruido y desorden.

Hay un colibrí en mi hogar

Ya no me identifico con la cotidianidad que normalmente las personas hacen. Y aunque amo a ese colibrí, sé que le haría más daño si le abro la ventana. Ya no lloro por ello.

Nix

Solía creer que la vida era así, ahora me entero de que no lo sé. He vivido poco, de a poco, aletargada y es hasta este momento que me siento vacía, confundida, perdida.

Esperar

Cruz Azul juega la Final. Corrijo, otra Final. Así, con mayúscula. He vivido cinco… Todas perdidas. Nunca dejé de creer en que merecía, por fin, ganar. Supe esperar. La gente supo esperar. Ya no queremos esperar. Estamos hasta la madre de esperar.

La poesía infinita del nadador

Era inevitable recurrir y verbalizar esas fantasías que se generan y se acrecientan en los viajes: “¿Habrá algo de verdad en la leyenda?”; “¿Irías nadando únicamente para verme?”; “Se refleja el mar en tus ojos”.

Pensábamos que era negro

…el colega era campeón mundial de Muay Thai, solo lo supimos después, a ver… ¡a hostias!… a hostias se cargó a su compañero de celda… pero… ¿el compañero de habitación quién era?

Al calor de la noche

Breve homenaje a esos maravillosos versos de Coda (con todo y Alfonso André o el doble no reconocido de Alfonso André) que nos recuerdan lo que fue y no sabemos si va a volver a ser. Para bien… y para mal.

La otra violencia

Hoy, con el recrudecimiento de conflicto isarelí-palestino y la enésima crisis migratoria en Ceuta y Melilla, conviene no volver a sacar conclusiones apresuradas ni mirar hacia otro lado. La indiferencia y la ignorancia también son, de alguna manera, otras formas de violencia.

Babosada y media sobre cine (XVII)

Amo su inocencia / diecisiete babosadas. Y dónde está mi gente. Aquí, dañándome la mente, he sido paciente con tus babosadas. J Balvin, Will Ferrell y Jason Sudeikis. Pero bueno, está Alison Brie también, y ella puede contra quien sea. Si necesita babosada, dele.

El viaje al fin del mundo

Habíamos llegado tan lejos, éramos parte de ese mismo lugar que Julio Verné inmortalizó con el famoso faro del fin del mundo en el canal de Beagle. Saludamos a los pingüinos y lobos marinos, quienes parecían muy cómodos con nuestra presencia. Estar ahí, era algo muy parecido a un sueño.

28-A

Gracias, mamertos, que mueren baleados por luchar contra eso, que filman eso, que gritan la verdad sobre eso. Algún día, Colombia les sonreirá.

Amiga falsa

Mi amiga cambió nuestro sentir por otro alba. El alba de mi alma sola se encuentra en la persiana. Sufre de ansiedad por culpa de la amiga imaginaria.

De la náusea y del fango

Trató de captarlo todo con los ojos, pero un par de lágrimas se lo impidieron. Darío encendió un cigarrillo. Juan movía la cabeza al ritmo del sucio rock que sonaba más fuerte que todas las sirenas que se lamentaban por la ciudad. El Volkswagen avanzó deprisa cuesta abajo sobre la pronunciada avenida, hacia la noche.

Puentes

Porque lo único que queda después de las historias son las palabras. Porque todos necesitamos contar una historia.

Diles que no me maten

Consigue su trascendencia a cualquier época (de ahí su independencia del tiempo): por su escritura, su estilo plural, multicultural, adaptable, universal; y por lo que narra: dentro de ello, hay cosas, muchas, que no han cambiado, que siguen siendo las mismas.

Presentimiento

Estoy en bancarrota y desempleado, pero con un buen presentimiento. Y a veces con eso basta. Eso y también que los hijos de puta que hoy jugaban, que hoy defenderían la camiseta —la que corrí a comprar— me habían demostrado durante diecisiete jornadas que ni mi estúpida maldición podía con ellos.

Capaz ganamos

Un día ganaremos: te juro que un día ganaremos. ¿Por qué somos del Atleti? Por esto. Porque capaz ganamos. Capaz ganamos. Puta madre, ya me cayó el veinte: puede que ganemos.

Cuento de pandemia

Me asomé por la ventana para intentar adivinar el piso de dónde venía, pero nada, solo había más gente como yo asomada, y de los edificios de enfrente también. Por ahí escuchaba que una señora decía “Pero qué horror por dios, cómo puede ser que uno tenga que estar escuchando esto todos los días”, yo podría jurar que era la primera vez que estos gritos sonaban.

¿Quieres bailar?

De pronto alguien me dijo al oído: ¿quieres bailar? Abrió los ojos y me sonrió con una de esas malditas sonrisas que quieres guardar en tu bolsa para que te acompañe toda la vida.

El monte de las mentiras

En el recorrido de las murallas, denominado como Caminos de Ronda, el vapor de ese tiempo presente, de alguna manera fértil, se podía casi tocar, en un paseo donde celebrar a Dante 700 años después de su nacimiento era como una bendición.

Hasta siempre, Patrick Miller

Se renta, dice un cartel. Ay, la renta. Se renta, no se vende, quiero pensar. Cambia de camiseta para luego volver a ser el monstruoso local para el que no pasa el tiempo, quiero pensar. Adáptate a los tiempos, Patrick, y luego vuelve…

El conquistador

El efecto de sombra llamado umbra oscureció todo el barrio. Cerré los ojos, mis párpados eran como un objeto celeste cuya traslación se ubicaba entre la luz de la recámara y mi iris, las luces dentro de mis ojos que imitaban auroras boreales y agujeros negros eran mi propio espectáculo, mi propio eclipse.

El único ganador

Cuando despertó, recordó que había ganado el avión presidencial. Ahí estaban los ojos de Lulú: hinchados y vacíos, mirándolo con una mezcla de pena y compasión. El dolor de la intravenosa lo ayudó a despertar. No sólo estaba en la cama de un hospital, estaba esposado a ella.

Entre la guerra y la muerte

Su vida se había reducido a nada más que su propia existencia y ya no le quedaba más que un cuerpo exiguo, esperando dar un último suspiro, porque los suspiros no se los queda la vida; se los lleva el alma.

Amor

Es el nombre del álbum de fotos que no debo mirar. La palabra que ahora escribo tanto para desahogar todas las veces que no te la he podido decir.

The Strokes: My generation

Las generaciones se miden por la coincidencia en la adolescencia. La mía se fue de largo y con ella los anhelos se convirtieron en el marco de un espejo que se niega a morir en una mudanza cualquiera.

Nancy: caminar de vuelta

Una historia de dolor ante la migración. La migración, también, obligada: noche y día en desvencijadas camionetas que cruzan la frontera por el desierto. Estamos llegando. Nunca llegamos, pero siempre estamos llegando.

El misterio de las alas

Estaba ansioso por contrastar aquella teoría del polaco Pawel Rouba, quien argumentó que las alas de los húsares fungían como un mecanismo de defensa contra el ataque de lazo de los tártaros.

Un cuarto amarillo

Era un cuarto cuadrangular, grande y vacío. Cerró la puerta. La oscuridad se tragó todo. Pero la risa, incontrolable, seguía. Era tan fuerte que parecía surgir de lo más profundo de la tierra.

Depresión

Llegará el día que todo lo sufrido se irá y despertaré de este sueño pavoroso. Seguiré soñando entre líneas divididas.

Camas

Las sábanas poco a poco le presionaban el cuerpo hacia el colchón, asfixiándolo. Rendido, vio que no tenía remedio ni escapatoria, esa cama lo había atrapado. Ahora era su prisionero y sólo quedaba entregarse a ella.

Como una certeza

Llegarán palabras urgentes, vientos de entusiasmo, relojes sin prisa, soles cargados de encuentros y lunas libres de llantos.

Bel Ami y el periodismo

Maupassant, cuentista prolífico y reverenciado por Chéjov, recién afrontaba la publicación de la que sería su segunda novela; el periodismo no ha cambiado mucho desde entonces: cada vez se vuelve más difícil idealizarlo como un instrumento para escalar peldaños sociales.

Viajar

Viajaba desempolvando letras de viejos y gastados libros; había recorrido medio mundo. O quizás, el mundo entero.

Cuahuitl

Termina el ritual, me despego de ti lentamente, sigo igual, aparentemente… Y voy por ahí, buscando algo que se le parezca.

Charlie

Tu compañía era oportuna, siempre llegabas cuando más te necesitaba y me bastaba con ver tu cara para sentir infinita tranquilidad. ¿Qué hay de las vidas que te faltaban por vivir? ¿Qué hay de nosotros?

Imposible

Se le mira, como a través de un ventanal: y se le dice adiós. No quiero mirarte, de ser posible: por favor, no vuelvas.