Categorías
Entrevistas

Salem McBunny: «La imagen tiene un componente visual, espiritual y filosófico»

El fotógrafo jalisciense reúne en Almas creativas (2026, Editorial Gato Blanco) 24 historias, 24 almas y 24 formas de ver la vida a través de imágenes y textos de autores de México, Estados Unidos y Costa Rica.

A propósito del libro coral Almas creativas, publicado por Editorial Gato Blanco, conversamos con el fotógrafo jalisciense Salem McBunny, antologador y coordinador de la obra.

¿Por qué escogiste el concepto de “alma” como tema central del libro?

Por mis estudios en tanatología y psicología. Es un tema que me apasiona y me llena al pensarlo, creí que podría ser muy creativo, inspirador y profundo a la hora de conceptualizarlo. Como artista visual que ha combinado su formación académica con temas relacionados con las ciencias de la salud, en particular con la salud mental, considero que intentar buscar en fotografías el concepto del alma, que es tan etéreo y abstracto, es un reto que ofrece múltiples salidas creativas. El desarrollo de la creatividad es otra de las áreas que me apasiona incentivar.

En cualquier proyecto, sin importar su tipo, siempre es difícil coordinar a un número grande de artistas. ¿Cuál dirías que fue el mayor reto para dirigir Almas creativas? 

Los mayores retos siempre se presentan cuando en ocasiones tenemos ideas distintas, aunque vayamos por un mismo objetivo. Sin embargo, también existe la parte mágica que hace que se potencie cuando trabajas en equipo.  

Cada persona tiene diferentes formas de entender los conceptos, de acercarse a las imágenes que consideran que se relacionan, en este caso con el concepto del alma.  Hay diferentes ideas, en particular de cómo se debe realizar un proyecto creativo.  Este es mi primer proyecto colectivo —anteriormente había publicado dos libros individuales—, por lo que poner de acuerdo a tantas personas fue, definitivamente, el mayor reto. Pero creo que escuchar todas las voces es importante para lograr elaborar un proyecto final colaborativo que tenga coherencia.  

Esta es la primera parte de un proyecto que tengo proyectado hacer, así que los aprendizajes derivados de esta primera experiencia serán de gran utilidad para los libros que vienen.

A pesar de que cada fotógrafo tiene un estilo propio, en el volumen se siente una armonía estética. ¿Crees que sea el resultado de que todos han sido alumnos tuyos o crees que la buena fotografía converge en puntos similares?

Pueden ser realmente ambas cosas, por un lado, intente mostrar y compartir de una forma el camino que buscaba y considero que eso también ayudó, el tener una guía visual para que pudiéramos seguir un camino que nos permitiera darle coherencia visual a la propuesta final. Eso es parte del proceso de producción editorial. Y del aprendizaje del trabajo colaborativo.  

Otra cosa es que las imágenes pasan por revisiones que permiten que el libro, como un todo, tenga unidad.

Las personas que han sido alumnas mías probablemente han integrado a su producción artística elementos que sean congruentes con mi visión, por lo que eso también podría ser un elemento que otorgue unidad al libro.

Mirar al alma a través de una foto me evoca a algo puramente filosófico. ¿Hay una aventura espiritual en el lente de todos los artistas participantes?

Es una forma en la que cada uno puede ver el alma —o al menos lo que cada uno entiende por alma—, eso enriqueció definitivamente el proyecto; el plasmar una visión única y auténtica de como lo vemos por separado y en una sola unidad.

La imagen visual es también espiritual y tiene un componente filosófico, por el tema del libro. La libertad creativa que se incentiva al proponer un tema en el que se permite intervenir, no solamente como autor o autora de imágenes, sino también de la expresión artística que proviene de la escritura libre en la que las personas expresan lo que perciben con respecto al alma, ello complementa esta visión de forma integrar.

Al final, también interviene la magia de la creación artística de la fotografía, de las miradas individuales que se coordinan en un proyecto común. Es la magia de la creación artística: está llena de luz y de brillo.

Este es un primer libro con este concepto bajo tu batuta, ¿pero podría convertirse en algo más como una serie de libros?

Como comentaba anteriormente, este es el primero de una serie de tres libros que estoy desarrollando.  La idea que tengo en mente es crear una colección donde podamos plasmar, además del concepto y de la conceptualización del alma, las ideas de la vida y la muerte.

Generalmente, mi proceso creativo involucra pensar en cómo se verán los proyectos una vez que están completos. Por ejemplo, cuando veo un modelo o una escena que estoy fotografiando, pienso en cómo se verá el producto final.

Esto mismo me ha sucedido con este libro: lo concibo como una triada, de la cual, la primera entrega que presentamos es el primer volumen, la pieza inaugural de una especie de saga o trilogía.

Ver los tres libros completos será completamente genial. Ya los puedo ir visualizando.