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Karen Furlong: «Cada función es un descubrimiento»

Talentosa y multifacética, Karen Furlong ha recorrido lo mismo escenarios teatrales que sets de cine y televisión, en su persistente búsqueda de encontrar en el arte y la actuación un motor de vida. Una vez finalizada la temporada de presentaciones de la conmovedora obra teatral Lo que queda de nosotros, la joven actriz mexicana tiene varios proyectos en puerta.

En esta entrevista nos cuenta sobre los inicios de su carrera, los retos de la profesión, el proceso actoral, su participación en una de las películas más exitosas del cine mexicano reciente y los fundamentos de una pasión que grita: “actuar es vivir”.

Karen, platícame un poco de tu infancia y cómo entras al mundo de la actuación. ¿Qué te atrajo del arte escénico? ¿Existió alguna película/obra que fuera detonante para esa decisión?

Antes que nada, muchas gracias por darme este espacio para poder platicar un poco sobre esta hermosa profesión. Fíjate que desde que era niña yo decía que quería ser doctora, veterinaria, maestra, cantante, etc. (o sea todas las profesiones) y cuando descubrí que significaba actuar (en un taller en segundo de secundaria), me di cuenta de que podía ser todas esas profesiones en una sola y me enamoré de inmediato. Siempre me gustó el “show” y, junto con mis amigas imaginarias y mis barbies, cantaba y hacía espectáculos para mi familia. 

Y en definitiva creo que no fue sólo una cosa la que me llevó a tomar la decisión, pero tengo claros varios momentos: Ese taller escolar de una obra de teatro musical que se llama Hoy no me puedo levantar en segundo de secundaria. Cuando fui a ver El amor de las luciérnagas, de Alejandro Ricaño en el teatro Xola. La película Moulin Rouge! (2001), con Nicole Kidman y Ewan McGregor, que me pareció mágica y que no estoy muy segura de si fue un motivante, pero sí me tenía obsesionada con su música, su producción, sus actuaciones, el amor. Y, después, el descubrir que podía contar historias que ayudaban a la gente: cuando en la preparatoria formaba parte del grupo representativo de teatro y llevábamos obras a asilos, delegaciones.

Me gusta la frase acerca de que el teatro es tu novio y el cine, tu amante. Has realizado también televisión en diversos proyectos. ¿Cuáles son las principales diferencias que encuentras entre los 3 espacios y qué disfrutas más de cada uno de ellos?

El teatro es mágico de muchas maneras, me apasiona hacerlo porque te encuentras en contacto directo con el espectador y tus compañeros en escena sin posibilidad de repeticiones, simplemente estando ahí, en contacto real con el otro, y en donde absolutamente todo lo que sucede se vuelve parte de la ficción. Cada función es un descubrimiento y eso es fascinante. Por otro lado, el cine también es un reto. Aunque sí existen repeticiones, debe haber verdad en cada una de ellas y muchas veces (la mayoría de hecho) no se graba de manera secuencial, por lo que implica un reto distinto de estar en el lugar en donde tienes que estar, y con todos los antecedentes que el personaje trae consigo.

Y en la televisión creo que, de manera personal, ha sido más bien el entendimiento de un ritmo de trabajo muy diferente, en donde siempre tienen prisa, y el set puede volverse un caos y tu como actor o actriz no debes perder el objetivo. Disfruto mucho actuar y contar historias, así que siempre que tengo la posibilidad de hacerlo, ya sea en tele, cine o teatro, lo gozo y trato de honrar al personaje que me eligió, contando su historia y luchando a toda costa por sus objetivos.

El arte escénico es fascinante. Desde ser actor/actriz del método, pasando por los ensayos, la improvisación, y las indicaciones del director en el set/escenario, las posibilidades se abren en un abanico infinito. ¿Cómo te preparas tú antes de entrar a escena, ya sea en un set o sobre las tablas? ¿Eres una actriz que necesita conocer el trasfondo completo de un personaje? 

Totalmente, el trabajo de mesa me parece primordial a la hora de abordar cualquier texto y personaje. Es un trabajo que me gusta mucho; de hecho, creo que soy bastante técnica en ese sentido y me gusta desmenuzar a mi personaje y a la historia. En la mayoría de los textos, cada vez que lo lees siguen saliendo cosas. He adoptado muchas técnicas en lo que respecta al trabajo de mesa y dependiendo qué tipo de texto es con el que estoy trabajando, es el tipo de ejercicios y búsquedas que hago. Es un proceso que incluso puede llevar mucho tiempo, y puedes llegar tan lejos como el tiempo te lo permita. Lo mismo en el momento previo de entrar a escena. No es lo mismo entrar a una escena en cine, en donde tengo una pelea con mi amiga de la primaria porque me bajó al novio, a entrar a una escena en teatro, en la que hago combate escénico. En ambas estoy ahí en presente, pero con la energía que cada momento y personaje requiere. A veces me voy más a los sentidos, como escuchar la música que escucha mi personaje o a la acción de lo que estaría haciendo antes de la escena. A veces, sólo respiro (que parece una tontería, pero es una de las partes más importantes de actuar). Al final creo que actuar es vivir, es estar ahí en el momento en el que debes estar y eso se trabaja, pero a la hora de estar en escena, te olvidas de todo el trabajo de mesa y simplemente ESTÁS.

El imponente éxito en taquilla de No manches Frida (2016) y su secuela de repente puso en el ojo del huracán a un joven cast lleno de talento; las películas dividieron opiniones entre el público y la crítica y, de paso, revitalizaron a la comedia en México con una frescura inesperada. Lo cierto es que todo el mundo habló del fenómeno #NMF. ¿Cómo cambió tu vida a partir de eso? ¿Existe ya un guion para una tercera parte?

La película está basada en una cinta alemana que se llama Fack ju Göhte y de la que sí existe una tercera parte, pero, en el caso de la versión mexicana, no existirá por temas de producción. Sí, cambió mi vida a partir de eso, sobre todo a nivel personal, cuando entendí que estaba cumpliendo un sueño y que eso sí puede pasar, que cuando uno trabaja duro para conseguir algo es muy probable que suceda. Y también ha sido un conocimiento de la misma profesión. Como bien dices, NMF fue todo un suceso y ser parte de eso fue muy emocionante y divertido, pero lo que vino después también fue entender que, en esta profesión, a veces estás arriba y a veces no. En ocasiones, tienes una película que rompe récords de la historia del cine de tu país, y al otro día estás casteando porque tienes medio año sin trabajo. Ese entendimiento tan pronto también fue duro, pero hoy lo agradezco y sobre todo valoro mucho el haber sido parte de algo así de grande.

La pérdida, como proceso complejo y devastador para el ser humano, necesita de una catarsis para poder superarse. ¿Consideras que el arte es catártico? ¿El ejercicio artístico ayuda a entender y superar las adversidades de la vida?

Totalmente, el arte es parte de la vida y es un reflejo de ella. Y los artistas en realidad tratamos de plasmar la vida a través de muchas expresiones. Por lo que hacer arte también ayuda a entender las propias cosas, los propios miedos y debilidades, pero, sobre todo, te hace enfrentarte contigo mismo y eso da miedo y puede ser doloroso, pero al mismo tiempo es hermoso. Siempre digo que nuestra herramienta como actores somos nosotros mismos, por lo que no hay escapatoria sobre el propio conocimiento. Además de que tengo la firme creencia de que los personajes nos eligen a nosotros (y no al revés), porque hay algo que tenemos que aprender de ellos para nuestra propia vida.

La obra de teatro Lo que queda de nosotros habla sobre esa pérdida constante y sobre cómo cambiamos mientras perdemos lo que amamos. ¿Qué otros temas consideras que se abordan?

¡Un montón! Es una obra hermosa porque pareciera que habla solo de eso, pero sin darte cuenta, termina abordando de manera inteligente cosas como la adolescencia, las relaciones familiares, el crecimiento, los animales, su inocencia y lo mucho que debemos aprender de ellos, el bullying, el abandono, etc. Ojalá que podamos regresar pronto a contar esta historia, porque es increíble y un gran reto actoral también al ser solo dos actores en escena, junto con el músico y la titiritera.

Además de la obra Lo que queda de nosotros, ¿en qué otros proyectos estás trabajando actualmente?

Estoy en entrenamiento constante de mi herramienta actoral, y eso me tiene enfocada casi todo el tiempo en estar lista para lo que llegue. También estoy preparando una obra navideña que estrenamos el 10 de diciembre, y esperando que salga un proyecto que me tiene muy emocionada y que grabé este mismo año para “Star +” de Disney.

El cine mexicano se ha vuelto una vitrina relevante, con presencia constante en festivales, premiaciones y taquillas (en ocasiones) redituables. ¿Con qué directoras/es y actrices/actores mexicanos te gustaría trabajar en el futuro y por qué?

¡Ay! Con un montón de gente. La verdad nuestro país está lleno de talento, pero creo que indiscutiblemente diría que con algunos de nuestros referentes actuales ante el mundo como Guillermo del Toro, Iñarritú (que acabo de ver Bardo y sigo sin superarla jaja), Michel Franco. Actores como Karina Gidi, Claudia Talancón, Alfonso Borbolla, Ofelia Medina y Luis Gerardo Méndez, son algunos de los que me vienen a la mente porque son seres creadores que, aparte de que me parecen muy talentosos, creo que podría aprender mucho de cada uno de ellos, de su experiencia, su manera de ver el mundo y el arte.

Eres comunicóloga y estudiaste actuación. En algún momento, filmabas y estudiabas al mismo tiempo, lo que considero un tremendo ejemplo para miles de niñas/niños que desean seguir tus pasos. Alguna vez, alguien me dijo que solo el deporte y el arte pueden salvarnos como sociedad. ¿Cuáles consideras que son las virtudes más poderosas de actuar, de representar la realidad? 

¡Ufff! Fue todo un reto lograrlo y la verdad a la fecha me pregunto cómo es que lo logré, porque era una locura que ahora sólo puedo decir que logré por mi determinación por lograrlo y mis ganas de hacerlo a toda costa. Estudié las dos carreras al mismo tiempo y también empecé a trabajar justo ahí. No manches Frida por ejemplo (y muchos proyectos más), los grabé al mismo tiempo y era muy chistoso porque mi personaje es el más rebelde del mundo, pero yo en cada momento que tenía me ponía a hacer tarea. Creo que es muy poderoso cuando el espectador se descubre en la historia y de alguna manera lo lleva a reflexionar, valorar o simplemente divertirse y distraerse un poco de este mundo tan loco en el que nos encontramos actualmente. Tener la posibilidad de comunicar al otro una historia, e influir en él de alguna manera, es un regalo de humano a humano que sólo el arte te permite recibir.

Sé de tu gusto por el cine de Hayao Miyazaki, el teatro clásico y el musical. ¿Qué películas/obras fueron de lo mejor que viste este año?

Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades (2022); Pollito, de la compañía nacional de teatro; Incendios, en el circulo teatral; Hamlet, dirigida por Angélica Rogel. Este año tuve mucha oportunidad de ver teatro (cosa que el año pasado no se pudo tanto), y me encanta.

Tu primera foto publicada en Instagram tiene como fecha de publicación 2012. Han sido 10 años de una evolución constante. ¿Qué le diría Karen Furlong de ese año a Karen Furlong de este 2022? 

¡Ay! No había visto que tenía justo 10 años de esa foto. Creo que le diría que sí se puede, que no se detenga por nada y que disfrute mucho, que todo por lo que se lucha llega. Pero, sobre todo, que el tiempo pasa y no debe enfrascarse en cosas que no tienen sentido y que más bien merece ser muy feliz y disfrutar de cada momento que está por venir.

Por Armando Navarro Rodríguez

Periodista. Cinéfilo y lector empedernido. Escribe sobre cine, arte y literatura.

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