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Poesía

El amante

El dolor se viste de negro, la ciudad tiembla esta noche.

Las fantasías de los sueños es lo único 
que nos queda;
son ellas las que iluminan
nuestros días, semanas,
horas

El amante se la vive soñando siempre; 
imagina universos que debe contar
en el arte 

Flota como un globo
en medio de una tierra
desierta,
donde la luz es lo único que le queda
y lo único que le sobra

Idealiza historias que
casi siempre
acaban en desdichas

Si el amante no ama,
no vive,
¿qué sería de
la vida sin la clave de la relación
y la aceptación
misma?

Siempre se habla de lo onírico,
pero jamás se habla de lo
existencialista

El amante es un arma de doble filo;
no sabe lo que busca
en el
mundo,
pero sabe lo que va a encontrar
en el
mundo

La diosa existe y el amante la alaba;
la pone en un pedestal,
y quizá eso sea la razón de su
dolor;
el amante busca la manera de alejarse del color negro

El dolor se viste de negro,
la ciudad tiembla 
esta noche,
donde el pánico del alma se retuerce
en el amante más débil
que la historia ha visto jamás 

Navega como un barco fantasma,
hay tiburones y monstruos
que esperan a su llegada,
pero la verdad se volverá
una abrazo de la almohada,
para volver a soñar

Por Sebastián López

Ser de anomalías.

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