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Poesía

Corazón herido

No pensé doliera tanto,
pero llegó el desengaño
y con él, la muerte de un amor
que sólo dejó un trémulo dolor
palpitando en mi existencia. 

Dejé mi vida,
mi tiempo y mi letargo
en un amor candente
lleno de ilusiones tardías. 

Pronto el día se volvió gris
y la monotonía llegó
para dejar sin fuego las heridas.
No sé por qué el amor permite
que abusen de mi corazón.
No escuché la voz saliente
del recóndito pozo
de ilusiones perdidas
en un fango de escollos
y abruptas emociones.                              
Quisiera no ver
ni sentir la herida
ni el tiempo perdido
en mis días fervientes
de irónicas desilusiones.

El corazón me dice
que no debo sufrir
los escombros
del temblor
que agitó mi cuerpo. 

Tanta maldad
convertida en ironía
de un destino violento. 

No voy a sucumbir
a tu traición inerte
Mi alma,
ha traspasado
la herida,
la línea permitida
entre el dolor y el odio. 

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