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Historias

El efecto Monterroso

Las aguas de Venecia volvían a ser transparentes y en Australia se había avistado un animal presuntamente extinto.

Por: Diego Alba.

La primera semana de aislamiento llamó su atención la torre de la basílica con su ángel dorado. Jamás la había visto desde la ventana, siempre oculta por el smog. Pensó que tal vez la atmósfera se estaba recuperando.

Días después le llegaron otras noticias: las aguas de Venecia volvían a ser transparentes y en Australia se había avistado un animal presuntamente extinto. 

Justo el día en que la humanidad cumplía un mes encerrada en sus viviendas, lo sorprendió un trino melodioso y espiando tras las persianas, descubrió un cardenal de copete carmesí. Sólo los había visto enjaulados, jamás en su jardín.

Luego sobrevino la enfermedad, sin embargo la cuarentena perduraría más allá de su larga convalecencia. Cuando despertó y se asomó a la ventana, lo invadió la desmesura. Un dinosaurio cruzaba indiferente la avenida.

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