Ángel Horta

El único ganador

Cuando despertó, recordó que había ganado el avión presidencial. Ahí estaban los ojos de Lulú: hinchados y vacíos, mirándolo con una mezcla de pena y compasión. El dolor de la intravenosa lo ayudó a despertar. No sólo estaba en la cama de un hospital, estaba esposado a ella.