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Poema sin título

En la cueva detrás de mis pupilas,

silueta platónica dibujada en el alma.

Sutil y omnipresente,

Afecta al paisaje y al relieve.

Sonrisa que ilumina hacia el interior del cuerpo.

Mirada ondular y refleja.

Comparte la piel y la esencia del credo,

intangible, invisible y manifiesta.

Presencia dada y descubierta.

Cuerpo bajo las sábanas

que no se exprime con exactitud.

Cálculo empírico del alma,

quien la adivina en su profunda soledad.

Mis ojos no te ven,

pero te siento con la mirada.

Mi boca no te degusta,

pero te revelan mis palabras.

Mis dedos no te conocen,

pero mis caricias me desengañan.

El viento que te forra muestra tu figura.

Mi imaginación la examina y la disuelve.

Mis sueños pasean por tus cabellos,

mi espíritu por tus relieves,

y mi existencia te añora,

atiende solemnemente tu llegada…  

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