¿Hasta cuándo serás convertido en poeta, poeta?

Lector permanente. Devoto de la poesía y el fútbol. Escribo, hablo y habito en Revista Purgante, Interferencia IMER y Diario 24 Horas.

¿Hasta cuándo serás convertido en poeta, poeta?

Propongo una lectura cuidadosa y en compañía de las canciones de Charly García. Intenten salir bien librados.

La adultez se manifiesta aceptando que se llora viendo a Julia y a Hugh ser felices por siempre.

Estamos aquí. Una foto, dijiste. Y clic en menos de lo que yo pude acomodarme la chamarra y la borrachera.

En un inframundo gris donde la palabra es la única forma de duda.

En madrugadas eternas de melancolía repleta.

Un éxodo fúnebre de bondad sustraída.

No hay suelo sobre el cual se pose nuestra sangre.

He prescindido de los nombres propios del tiempo. No hay días. No hay semanas.

Soy pura nostalgia y una monserga de infame certeza.

Eres música para camaleones, polvo de diamantes.

Anuncio apabullante y decadente, de hecatombe.

Aprendí que no debía prestar mis libros si no quería yo ser uno de esos tontos que no saben que están diciéndole adiós a uno de sus libros favoritos

Decidió ponerse a contar historias, las más fantásticas, llegando a escribir incluso para Walt Disney, o cautivando con sus letras al mismísimo Alfred Hitchcock.

Te refundieron en el tambo por ser la epitome de la desfachatez en tiempos de Don Porfirio.

Esos sueños irrealizados serán la loza que cubra donde sea enterrado al dejar de lado la vida.

Aclaro que ésta es la versión de mi historia, afectada severamente por mis sentimientos y mi memoria trastocada.

Un año más de vida y uno menos de padecer el destino.

El obstáculo es el tiempo, el ruido del silencio y sus tormentas.

No sé en qué momento el sueño traspaso a la realidad, o la realidad al sueño.