Demian García

Falso tirano

Aprendí que no debía prestar mis libros si no quería yo ser uno de esos tontos que no saben que están diciéndole adiós a uno de sus libros favoritos

Impersonal

Entrecomillaré todo para disimular que no soy yo quien lo ha sentido, para que cualquiera pueda abrumarse como si la historia fuera suya realmente.

Tiempo

Pensando, me percato que el lugar que habito, ese cuarto inmaculado, tiene sólo una puerta, que funge como entrada y salida al mismo tiempo. Por ahora, resulta imposible salir.

A Cecilia, mi abuela

Nostalgia inexorable viene; y se detiene el tiempo un instante; y ese gusto tuyo, nuestro, se convierte en esa nueva memoria, en una nueva marca en tu piel blanca que al volver de allá se encuentra enrojecida por el sol.