Mi padre se mudó a la Ciudad de México en 1994 y lo que el chamaco de 8 años deseaba era que lo viera jugar futbol, para mostrarle que podía llegar, algún día, a vestir la camiseta del glorioso Puebla FC. Lunes, miércoles y viernes, mi madre me llevaba a la ‘escuelita’ de la Franja […]
Alfredo I







