Ale Junco

Arcoiris en escala de grises

Les pediste perdón por tu preferencia sexual; les rogaste que no te corrieran de la casa. Tu tristeza te invadía en unos brazos que te sostuvieron por unos segundos, apretabas con toda tu fuerza, sanaste una necesidad; pero no sanaste tu realidad.

Tu inmensa profundidad

Eres la calma que busco en ese cristalino azul turquesa, que al escuchar chocar tus olas, combinada con la sal, recuerdo por qué siempre regreso a ti.

Te descubrí, amor

Esos pequeños recortes de cotidianeidad (que a veces pasan desapercibidos), se identifican como diminutos e íntimos momentos donde el verdadero acto de amor que profesamos hacia ellos, es no olvidarlos nunca.