Cuando hubo que despedirse, a diferencia de la separación afectiva, la de bienes había fluido bastante bien: los libros de leer eran de ella, los libros de ver eran los de él.


Cuando hubo que despedirse, a diferencia de la separación afectiva, la de bienes había fluido bastante bien: los libros de leer eran de ella, los libros de ver eran los de él.

En la capital colombiana, por entonces hogar de residencia de los también ilustres Alfredo Di Stéfano y Adolfo Pedernera, Guevara y Granados vivieron desde las tribunas de El Campín la histórica victoria de Millonarios sobre el Real Madrid.

Le daba igual perder el control, dañar a la bestia, dañar al otro jinete. Para él solo existía la bandera de cuadros que estaba a unos metros.

La lluvia en Uganda siempre cala hasta los huesos. Y te resguardas -si es que lo consigues- y aún así encuentra formas para empaparte entero. La lluvia en Uganda siempre cala hasta los huesos. Y huele a café, a plátanos y a olvido, y recorre sus calles en busca de huecos en los que colarse […]

No sé qué duele más. La espalda del faquir en el vagón. Que no tenga comida. Que el Estado lo haya abandonado (oh, Estado, ¿por qué me has abandonado?). Que la pida y no poderle dar. El niño que lo ve. El papá que no quiere que lo vea. La prisa contenida del papá. La […]

Mientras que en condados como Kent, Gales del Sur, Lancashire o South Yorkshire el apoyo llegó a superar el 95 por ciento, en Notthinghamshire apenas superó el 20 por ciento a pesar de que el Notthingham Forest de Brian Clough, orgullo de la región y doble campeón de Europa, fue uno de los primeros clubes en ponerse del lado de los trabajadores.

Escribo este domingo porque la nostalgia me invade. Escribo este domingo porque la nostalgia me invade; pienso en las olas y no en la dama que está esta noche conmigo. Recuerdo el mar chiquito que entre las piernas escondes, aquel que nos junta. Y llegas a mis pensamientos cuando cesa el fuego cruzado y hay un instante de calma aquí en el barrio de Vallecas.

En la península helena, Byron escribió, bebió, viajó, conspiró y luchó junto a rebeldes, guerrilleros y bandidos con suerte dispar.

Mi imaginación solo puede crear un escenario formado por imágenes “soportables para la audiencia”. No son la realidad. Pienso y pienso. Y sobrepienso. Y a veces lloro.

Lo único que se logró saber con certeza fue que se negó a ser partícipe de un concierto de reggaetón, y fue abandonado fuera de una sala de conciertos. Parte de la leyenda apunta a que Tino el Pingüino lo encontró y le devolvió el alma.

Era su manera de vengarse por tener una madre puta, hacerle la vida imposible pero sin plantarle cara directamente, haciéndose la tonta, incluso la ingenua, haciendo como que no lo hacía por fastidiar, sino porque ella era así, incluso llorando y pidiendo perdón cuando convenía, pero todo mentira, todo para no decirle la verdad.

Revisé el celular, nueve y diez de la noche, a buen paso en veinte minutos estaría en casa. Durante el trayecto me enfrenté al repulsivo espectáculo de una ciudad en decadencia.

Afrontaba con cierto estoicismo el hecho y le imaginaba un destino diferente al mío: viviendo al límite, convertida en bajista de algún cuarteto de jazz, jugando de mediapunta en el futbol turco, o con el ánimo exacerbado sólo para atravesar de forma aleatoria el paralelo 38 norte entre las dos Coreas.

Durante el día Vera y Malevik se comportaban como perfectos extraños, pero por las noches, cuando podía, Malevik se arrastraba sigilosamente hasta el cuartucho donde dormía Vera, se descalzaba, se quitaba sus frágiles gafas y las guardaba en la funda que siempre llevaba consigo, dejaba la funda en el suelo, junto a sus zapatos, se […]

Plantas de interior, salvavidas de oficina, respiraderos junto a impresoras, paréntesis cruciales, remansos de paz entre legajos. Hay despachos en los que no existen ventanas, tampoco corre el aire y apenas queda oxígeno. Hay consultas claustrofóbicas de las que apenas se sale para pegar un rápido bocado en toda la jornada laboral, sótanos oscuros donde […]

¿Qué haces cuando por más que tiras al arco la bocha siempre rebota en la cara externa del palo? La probabilidad es baja y, sin embargo, la gloria no sube para ti. La campanita sonó, eres el omóplato de Yosgart. La campanita sonó y en vez de júbilo escuchaste desdicha y eco. Te brindaste como […]

Nunca he sabido si el tiempo está a nuestro favor, o en contra. Tal vez ambos, probablemente ninguno. Quizás solo sea un agente externo encargado de reproducir los sucesos de manera indiferente, porque me puse a pensar, ¿cuántas personas ha conocido el tiempo?, ¿cuántas personas conocerá el tiempo a lo largo de su tiempo?, son […]

El domingo me compré un espejo. Me resultaba complicado utilizar la máquina de rasurar sin éste. El espejo anterior se suicidó por algún motivo que aún no ha sido esclarecido y el asunto de los siete años sin sexo me tiene estresado. Al instalar al nuevo miembro de este hogar precedido por Fermina (la michi) […]

Apenas tuve consciencia, después de recordar una fiesta de cumpleaños – ciertamente inolvidable–, recuerdo, quizá equivocado, que mi padre me dijo la razón por la que le iba al Cruz Azul. Yo confieso que no la recuerdo. Sí recuerdo irle, sentir los colores desde entonces. Mis recuerdos más duros son borrosos hasta pasados los diez […]

La pequeña hija de Adela y Manuel se llama Guadalupe en honor a “la madre de todos los mexicanos”. Mama el cansado seno de su madre mientras un par de perros ruanos, tirados sobre el zaguán, observan la escena como si quisieran formar parte de ella. Mientras chupa, con su rechoncha manita izquierda Guadalupe dibuja […]