Sólo una piedra basáltica ahogada en hielo.
Sin título


Sólo una piedra basáltica ahogada en hielo.

Queda la oscuridad sin cuerpo, que siempre arrastra la despedida.

Compras una nueva vida, la del desconocido.

Por: Ximena Gil. ¿Cómo vive el poeta?Irá en bicicletaDándole vueltasAl planeta,Pintando letras“Contentas”Con una tormenta hambrientaNunca resuelta…Pero que complementa Su esencia.

Ese frío invierno día a día se convierte en verano.

Rumor del pasado.

Un espesor de antaño, resbala por mi garganta.

El obstáculo es el tiempo, el ruido del silencio y sus tormentas.

Los besos salen caros, porque detrás viene el puñal.

Se deslizó en la agonía, de los años.

Debajo de mis pies, lo siento; una parte nuestra sigue aquí.

La llovizna monótona me devolvía a casa.

Las banderas vigilan el destierro.

Por ahora escribir es una herida que abre el pecho.

¡Me rindo, vida! Te devuelvo tu feracidad.

Dejando atrás seis pecados, alguna vez ninfa.

Dicen que coleccionaba objetos, pero mis recuerdos ya están secos.

Érebo,remedo de la noche,heredero ydueño de tinieblas.Materia, de lo que quedadel día;falsa luz. Domador astuto,de infinita descendencia.Joya oculta para ciegos;sombra infamey bella, y oscura,pero inquieta y cruel. Occidente, decía Homero,era donde estabas situado,peroyo no creo, pues te mironochesenteras de funesta soledad,donde muero,y recorro tinieblas, noches lóbregas, purgatorios. Y espero,el barco que conduce Caronte,y así: ceder,cederme […]

¿Qué pasaría si borro mis letras para reemplazarlas por otras?

Sus cuatro rostros me miraban con desdén.