Crece. Y nos consume. Nos habita
La soledad


Crece. Y nos consume. Nos habita

De nuevo no hay, a priori, mucho en común entre Woody Allen, Stephen Frears y Roberto Bolaño. O quizá sí: el mero hecho de que, por alguna razón, los llevo en la cabeza todo el tiempo.

Pregunta siempre antes de entrar
y deja una buena propina
al despedirse.

Escapar del búnker y el amor en aulas vacías.

“Casas vacías” de Brenda Navarro es poética -como debe ser la ficción- y real, cruda e intempestiva, como suele ser la vida. Una fotografía narrativa de uno de los momentos más tristes que vive México.

Sin embargo, te buscaba; tanta fuerza y los huesos tronchados e insisto cada vez, torpe, asfixiado: ¿cómo mierda se reconstruye la vida dentro de un poema?

No fue tan largo el trayecto, fue hermoso, sí, pero también terrible. Es lo que las Hexen cobran por aceptar a una más.

Apareció armada con flores
y con el sol como emblema.

“¿Qué quieres escuchar?” Volteé a ver a André y me tradujo. Dark side of the moon, dije. Sacó el vinil de por ahí, como si lo tuviera a la mano, levantó la aguja y los latidos de Speak to me empezaron a sonar.

Cuando se puso hielo en el rostro, dijo: “Dios mío, ya no chingues y mándame el infarto”.

Fernanda Melchor hace un dibujo de la violencia y el funcionamiento de uno de sus muchos engranajes: la vulnerabilidad y el desamparo.

¿Cómo se dice ‘adiós’ a un hermano?

Aunque la gran pandemia de este siglo parezca el aislamiento individual y social, la naturaleza es y será siempre el mejor espejo en el que mirarnos.

Lanthimos, Miller y Kusturica: tres películas que resumen oscuridad a primera vista. No sé, francamente, cuál es más inquietante.

Miradas
policromadas de sentimientos.

¿Por qué busco ser autoindulgente a través de la música? Buscarlo de forma consciente; querer problemas gratis. Acelerar para sentir, sentirse.

La distopía creada por Rodríguez Barrón en “Retrato de mi madre con perros” nos alcanzó; quizá no tan decadente, pero sí tangible en otros aspectos: mortandad, nihilismo y putrefacción.

Un cementerio y una cripta se asemejan lo que un charco a un mar: el contenido es el mismo, pero el continente les define y les jerarquiza, y su importancia la decretan las visitas.

Eones fusionados con mi cuerpo inspirado,
Exclamando un soliloquio maravillado…

Un camaleón que camina despacio
a la sombra de mis pies.