Me cuesta agarrar el hilo de una vez. El peor duelo es aquel que se puede evitar.
Me cuesta pensar


Me cuesta agarrar el hilo de una vez. El peor duelo es aquel que se puede evitar.

Habitar otros espacios de ese lenguaje que nos parece quisquilloso por ser de barrio o menos modesto que lo que consideramos cercano. Y, sobre todo, habitar las atmósferas, esos barrios y sus calles, los apartamentos, las mentes.

Llegará el día que todo lo sufrido se irá y despertaré de este sueño pavoroso. Seguiré soñando entre líneas divididas.

Las sábanas poco a poco le presionaban el cuerpo hacia el colchón, asfixiándolo. Rendido, vio que no tenía remedio ni escapatoria, esa cama lo había atrapado. Ahora era su prisionero y sólo quedaba entregarse a ella.

El mundo es un lugar raro, oscuro, cruel, en el cual aferrarse a las cosas en las que uno cree es terapéutico y hasta necesario.

Llegarán palabras urgentes, vientos de entusiasmo, relojes sin prisa, soles cargados de encuentros y lunas libres de llantos.

Cuanto más lejos se encuentre de esta metafísica, más podré con paciencia encontrar un no lugar.

La pelota linda sigue ahí… con labios que se pueden leer… con sonrisas que se pueden ver.

Un dolor presente, sombra de un árbol de la eternidad, un presente abierto al tiempo, la senda de la mortalidad.

Sobran casos de padres que, cegados por las ‘bondades’ del futbol actual, de los millones y la fama, torcieron los destinos de sus hijos.

Contados fueron los guerrilleros primaverales que pudieron cruzarlo.

Viajaba desempolvando letras de viejos y gastados libros; había recorrido medio mundo. O quizás, el mundo entero.

La idea de existir en pleno siglo sin más vida que una silla y una pared gris.

Termina el ritual, me despego de ti lentamente, sigo igual, aparentemente… Y voy por ahí, buscando algo que se le parezca.

El asedio durará poco, pensaba, es cuestión de aguantar otro invierno.

Tu compañía era oportuna, siempre llegabas cuando más te necesitaba y me bastaba con ver tu cara para sentir infinita tranquilidad. ¿Qué hay de las vidas que te faltaban por vivir? ¿Qué hay de nosotros?

Por Ximena GómezÚltimo día Un sábado en la tardeLlegaré hasta la casa de madera oscura,Al fondo del callejón, al lado de la cancha.El carrito de golf, aparcado en la yerbaCon la pintura blanca manchada por el óxido,Como caparazón vacío, parecerá un fantasma.La cancha se verá desierta, abandonada, el céspedCrecerá impasible. Algunos árboles del jardín […]

La ciénaga de Martel es una suerte de sororidad en los tiempos y en las distancias, simbolizando la voz de mujeres que empiezan a entretejer una importancia real en las sociedades latinoamericanas del siglo XXI.

Durante marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y el Día Mundial de la poesía. El camino para consagrarse a la lectura estaba, según parece, más o menos claro. Eso no quiere decir que las reflexiones que suceden estas líneas fueran concebidas por encargo, sino todo lo contrario: pueden leerse a manera de […]

Las noticias falsas han contaminado el sector como un virus. Y, como todo lo que llega de repente, no hay previsiones posibles.