El auténtico monstruo de Frankenstein no es la criatura, sino su creador. Nos aterra la muerte, pero más aún nos aterra la idea de que alguien pueda volver de ella o de que esta pueda tornarse vida.
Los monstruos de Mary Shelley


El auténtico monstruo de Frankenstein no es la criatura, sino su creador. Nos aterra la muerte, pero más aún nos aterra la idea de que alguien pueda volver de ella o de que esta pueda tornarse vida.

Disfruto con todo mi cuerpo las fisuras que la teoría y la praxis del feminismo genera en la intimidad y cotidianidad de nuestras vidas desnaturalizando lo que está normalizado.

Los paseos del flâneur y el turista de masas se entrecruzan por primera vez en este breve ensayo.

No sólo narra situaciones de mujeres oprimidas, también nos brinda la posibilidad de reconocerlas en espacios intelectuales y de poder.

Los medios no sólo deben ofrecer contenido de calidad, sino verificar y desmentir noticias.

Distintos tonos o clases sociales convergen en una falsa idea de poder, convicción y anhelo.

Las leridanas Cristina, Gemma y Helena realizarán una autogira por España para lanzar un disco, un filme y un libro.

Tal vez la belleza de El conde de Montecristo se deba precisamente a esta dimensión profundamente humana de su protagonista, que elige conscientemente convertirse en un demonio vengador.

El escritor barcelonés nos deja una forma de narrar, de escribir, de recordar.

La reactivación desde abajo, ofreciendo en sacrificio a la clase precaria.

Esa brecha cuasi invisible entre escritor y lector es, además de no medible, provocadora de una profunda tristeza.

Al repasar los nombres de grandes directores encontraremos, irremediablemente, la firma del maestro romano.

No conocer la parte teórica de la música es ser un músico incompleto.

Son usted y los suyos contra la adversidad de la tristeza mediatizada.

Una cuestión interesante de plantearnos sería por qué nos gusta tanto Sherlock Holmes.

Su tesoro, los libros, estaban ahí, en el estudio, el lugar dónde murió, en la misma posición, como los había dejado.

El otro día pensaba en ella con no poca nostalgia. En lo insufrible que debía ser el encierro para un alma tan libre

De romper fronteras se trata el encanto, las letras, cualquier batalla.

Empresas se han visto obligadas a cambiar su modelo de negocio y sustituir periodistas por máquinas.

No olvidemos que la palabra lupa, antes de significar estrictamente loba en femenino, significaba prostituta.