México, como si por fin alguien le hubiera encendido una bengala, fue todo lo que casi jamás fue durante el Martinato tras las secuelas de Raúl Jiménez y la incomparecencia de Corona: Un tormento que llevando la iniciativa condena al rival a la silla del dentista. Arabia Saudí entró al juego, pero el juego jamás le correspondió. […]
De infarto en infarto




















