Realizado en su juventud (tenía 35 años), este perturbador retrato de la descomposición de una familia es implacable, alucinante y tiene un aire de tragedia shakespeareana que es irresistible


Realizado en su juventud (tenía 35 años), este perturbador retrato de la descomposición de una familia es implacable, alucinante y tiene un aire de tragedia shakespeareana que es irresistible

Cada línea escrita en Chin Chin el Teporocho es un rechazo al canon, lo que hace que toda la novela también se lea como una declaración política.

Abogado de profesión, periodista por vocación, articulista siempre, en una de las piezas que aparece en Últimas noticias sobre el periodismo escribió: “la escritura que importa, sobre todo para el ejercicio de la libertad, es la escritura periodística”.

Aunque El Padrino, llevado al cine por Coppola con guion de Puzo, es la mejor película de la historia, sus fibras más profundas están en el libro, que es superior al filme.

No hay perdón posible para aquellos que, bajo el manto de la superioridad moral, se convierten en los opresores de quienes creen representar. En mi caso, y en el de muchos otros, el precio que ambos autores pagarán será el de perder el respeto de aquellos que alguna vez los admiraron

Tras la trágica pérdida de Gustavo Cerati, el desvarío actual de un Andrés Calamaro lucidísimo en recitales y perdidísimo en el día a día y la ausencia de voces en el panorama actual del rock argentino, Fito se erige ya como una estrella más en el firmamento.

Te deseo un nuevo comienzo feliz. Que donde sea […]

Murió el gran David Lynch y no encontramos mejor manera de rendirle tributo que hablando de cómo sus películas transformaron nuestra experiencia cinéfila y, sobre todo, humana. Blue Velvet (1986) Tras la reciente y triste partida del icónico director David Lynch, se detona inmediatamente en nosotros, sus admiradores, el deseo de revisitar sus películas emblemáticas, […]

No sabe Claudia, cogida de mi mano, que algunos, a cierta edad, tratamos de asumir con cordura y templanza lo que ya no podremos ser, además de todo aquello que nunca podremos dejar de ser.

Con su partida no solo perdemos a uno de los grandes genios del cine, sino también a una voz que supo transformar el caos en arte, la oscuridad en belleza.

En ninguno de estos grandes y definitorios cambios comunicacionales el libro perdió ascendencia. Al contrario, perteneció a la categoría de la cuchara, el martillo, la rueda y las tijeras: “Una vez inventados, no se puede hacer nada mejor”, explica Umberto Eco.

Ahoraque la orquesta se ha callado. Nunca escucharemos más, el canto del cisneplateado. Una lluvia de manos y ojos inundanuestro cuerpo. Hemos dejado de serlo que fuimos. Ahorasolamente nos queda, este sabor amargode azul cobalto. Memoria decien cuchillos rojos, que habitan en un suspiroentrecortado. Rumor de un caballo que se agita y relincha, al sonido de los balazos.

Lee Fields es uno de los pocos exponentes que nos quedan de ese soul americano sureño, sesentero, mayoritariamente de la costa este, que tiene otro saborcito.

En este filme, Guadagnino nos recuerda que las pasiones contenidas siempre encuentran una forma de explotar, arrasando con todo a su paso. Es un himno a la libertad sexual, al deseo y a la tragedia inherente de ser humano. Una obra maestra ostensible y amanerada, tan devastadora como sublime.

Según The New York Times, a comienzos de los 80, el 3 por ciento de la población rumana trabajaba de algún modo para la Securitate.

Pasado, presente y futuro. Fue un centro de reclusión, pero también es un espacio de cultura. Y de juego. Y dentro de unos años volverá a ser un lugar de vida.

Jacques Audiard, con esta atrocidad, ha demostrado que el peor crimen en el cine no es la ignorancia, sino la ignorancia disfrazada de valentía.

Que la vida se inunde de asombro, como quien escucha una melodía por primera vez, sin comprender sus notas, pero sintiendo que la música lo atraviesa.

La obra de Eggers es la confirmación de que, en manos de un auteur comprometido, las historias clásicas pueden renacer con una vitalidad renovada, recordándonos que hay narrativas que, como los vampiros de pura cepa, jamás perecen del todo.

La fusión de la fotografía realista, el poderoso montaje, las actuaciones memorables y la dirección precisa se ven aderezadas con la música compuesta por Clint Mansell e interpretada por el cuarteto de cuerdas Kronos Quartet.