Quedé en ese callejón con la única compañía del frío; un compañero que, por más abrigo de piel que tengas, te dará una caricia que te llega a los huesos.


Quedé en ese callejón con la única compañía del frío; un compañero que, por más abrigo de piel que tengas, te dará una caricia que te llega a los huesos.

Todo colisiona al afán del tacto.

Me deseo con todo mi ser. Con toda mi sed de deseos del mundo.

Haces a las mujeres cíclicas, cambiantes y hermosas. Lucharé contigo para que no te quiten ese poder.

Subió el volumen de la música, se puso unos guantes y comenzó. Era rápido, preciso, perfeccionista; el escultor de la carne, conocedor de la anatomía, cortaba y disfrutaba, mientras bailaba con los cuchillos como pareja de baile, al compás, concentrado, sin perder el ritmo.

La nostalgia había vencido a los fantasmas. Ahora era capaz de escuchar su canción sin sufrir.

Mi corazón ya tenía dueño, no debería quedar espacio para nadie más, pero no era así; aquella mirada hizo magia y encontró el resquicio justo para entrar.

Escribo esta carta desesperada, desde la cubierta del barco ‘Open Arms’, representando a cualquiera de las 134 personas que me acompañan. La meteré en una botella y la lanzaré al mar, sin saber qué ocurrirá mañana.

Otro día más que llego a casa, me quito los tacones y me lanzo en el sofá. Otro día más que mi mente se hace un nudo y, al final del laberinto, aparece la palabra.

Y es que hay una diferencia de amar y querer, cuando se comprende que uno no es dueño del ser amado; que amar es dejar en libertad para verlo florecer. Y entre todo, hemos decidido ver la felicidad. Juntos decidimos aventurarnos.

El silencio oculta muy bien a la violencia, y la violencia es esa historia que no todas podemos o queremos contar, pero que duele mucho más callarla. Así que ya no me importa que el machismo me apunté a la cara a plena la luz del día ni que la misoginia me ataque por la espalda con las luces apagadas.

Tras los recientes hechos en México y las últimas manifestaciones que han surgido con denuncias tajantes hacia el gobierno y a la sociedad por tantos feminicidios y crímenes impunes; exigiendo justicia y visibilizando el grave problema de violencia que nos aqueja, y ante la respuesta poco empática y violenta de algunas personas de mi entorno […]

De vez en vez, suelo ser la constante y la impropia.
Constante en preguntas e impropia en respuestas.
Así que, haciéndole un favor a la constante,
me cuestioné por qué nos encontramos
y la respuesta impropia fue “porque sí”.

En múltiples entrevistas, Drexler cita a Ígor Stravinsky para definir el concepto del álbum y el espectáculo: mientras más me limito, más me libero.

Una lluvia de letras,el árbol travieso. Los versos abiertosy las hojas despeinadas. Vida, cuéntame tu historiacon las luces apagadas.

Cuando te diagnostican cáncer de mama o a alguien a quién amas, pareciera que el tiempo se detiene, se colapsa y se siente como si ya no quedara más arena en el reloj. Pareciera que poco a poco la primavera se convierte en otoño y todo lo que florecía comienza a marchitarse.

Hemos desgastado el tiempo estando juntos, dejando atrás una estela de horas lúgubres y putrefactas. A veces te marchabas, por breves intervalos de tiempo. Entonces, yo respiraba.

La risa es utilizada como un mero tic del personaje, motivado por su enfermedad: es involuntaria. Joker, la nueva gran película del vituperado género de superhéroes, representa un apoteósico evento en la filmografía de Todd Phillips. El hombre detrás de la forzada –aunque entrañablemente compadril, si uno decide adoptarla– Hangover, la no malograda pero bastante […]

Una exploración tarantinesca del pasado que resulta una experiencia imperdible.

Me pierdo en las arrugas de tus manos y no imagino cuántas historias has cocinado.