Pepitas de calabaza reedita el penúltimo libro de Julio Camba, “Ni Fuh ni Fah, inédito desde su publicación, en 1957.
MIS LECTURAS DE CAMBA


Pepitas de calabaza reedita el penúltimo libro de Julio Camba, “Ni Fuh ni Fah, inédito desde su publicación, en 1957.

Así es la construcción de la poesía: un montón de arenas movedizas flotando a ras del cielo.

Emergió apresurada, como si algo en el agua la persiguiera. Al salir observó el agua con terror.

Aquel domingo de primavera, cumpliendo las profecías de Serrat y Benedetti (El sur también existe), los jóvenes comandados por Diego recibían en casa al último batallón que podía detenerlos.

Grazie, Diego.

Ella sabe perfectamente lo que ocurrirá en ese ascensor.

Ese fue mi último recuerdo de aquel día. Luego desperté en el hospital y ya no sentía las piernas.

En un inframundo gris donde la palabra es la única forma de duda.

Patria mediocre,Dios mediocre,el cuerpo se me escapa:ocurrió el grito en la garganta.

Como patrona de la música, ha inspirado a más de una obra maestra artística.

Él, al igual que muchos de sus contemporáneos, fue predicador de un estado de consciencia que, hasta la fecha, nunca antes había sido alcanzado; llamémosle felicidad.

Un café como aquellos años en el Coyoacán perdido, o en el Bellas Artes olvidado.

Y nieva, nieva sobre los besos y los abrazos, sobre las risas y los gemidos.

Cumplir el cuarto de siglo fue un pretexto para enumerar las canciones que me explican como ser humano.

El hombre de la bata blanca le hizo a Alex la pregunta que ningún chico de secundaria quiere que le hagan, y menos junto a la mujer que lo trajo al mundo.

La periodista, editora y directora de la revista de viajes ilustrada Babilonia’s Travel, reivindica el valor del arte en la industria periodística.

A lo largo de su vida artística fue autor de dos conjuntos de Études-Tableaux.

Con rosas como cuchillos
a la espera.

Hay versos que nunca se terminan…

He escuchado desde pequeño conmovido las historias de sus poetas.