Vi en el horizonte una montaña que jamás había visto, su cúspide se perdía entre las nubes, y a cada voz del canto, se acercaba más y más, hasta cubrir mi vista.
El hombre que temía a las nubes


Vi en el horizonte una montaña que jamás había visto, su cúspide se perdía entre las nubes, y a cada voz del canto, se acercaba más y más, hasta cubrir mi vista.

Nunca me he sentido cómoda, ni he querido encajar, en un sistema de extrema competitividad, donde los trabajos sufren comparaciones sistémicas y corruptas y se exponen como trofeos en vitrinas narcisistas.

Los mexicanos aprendimos a identificar las mentiras y tomarlas por verdades porque se siente mejor, porque duele menos.

Un hombre había desenterrado el cadáver de una mujer joven sepultada en la víspera.

Yo la ofrenda la llevo por dentro…

No comprendo nada en ti, y eso me hace dichosa.

El amor mata, el amor está lleno de inseguridades, el amor romantiza su propia tragedia.

Un éxodo fúnebre de bondad sustraída.

Palpo fantasmas de emociones que se agazapan en las cortinas.

Alejandro Lámbarry logra, no sin algunas cicatrices de por medio, salir victorioso de su segunda novela.

Me pediste un libro y te presté Marina. Me lo regresaste con todo cuidado y me dijiste que te gustaban las cosas que subrayé. Todos llevan un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.

El caos invernal. La antesala del infierno. Un cero a cero entre aspirantes al descenso.

Atardeceres nunca vistos se asoman hacia el colapso fílmico.

Para Ignacio Castro Rey, escribir y leer es un alivio de nuestro feroz pragmatismo.

La música no se detiene: es el invierno del presente, la primera página de un libro.

Igual que Néstor Sánchez, me quedé sin épica, me quedé sin nadie. Ahora escribo mi diario de Manhattan desde una ciudad llamada Victoria.

No hay suelo sobre el cual se pose nuestra sangre.

Siempre defendí el feminismo, pero de haber sabido que terminaría muerta, hubiera preferido haber cambiado algún acto, palabra o estilo de vida.

Así, poco a poco, el camino va desapareciendo y yo cada vez me siento más ajena, más ausente.

El compositor polaco produjo una música de gran desafío pianístico y profunda poesía sonora.