La jirafa avanza al trote por la galería de los espejos,su cuello, un enigma que nadie en Versalles sabe leer.María Antonieta alza los ojos: dos reinas,coronadas de espinas bajo un mismo cenit. —¿También tú, extranjera?—enuncia la austriaca.La bestia inclina el lomo, oro sobre el verdor.Algo inasible comulga entre ellas: el olor de la sabana,el peso […]
Dos reinas




















