Canto y bailo con el maniquí de madera que lleva puesto tu sombrero y tu saco de cachemir.


Canto y bailo con el maniquí de madera que lleva puesto tu sombrero y tu saco de cachemir.

Nunca fuimos más felices que cuando nos dejamos solos.

Esa brecha cuasi invisible entre escritor y lector es, además de no medible, provocadora de una profunda tristeza.

Las banderas vigilan el destierro.

Al repasar los nombres de grandes directores encontraremos, irremediablemente, la firma del maestro romano.

Misterios de la sala oscura, editado por Taurus, fue su debut como ensayista.

Viajé a mi infancia, sin recordar la edad exacta, a cuando jugaba fútbol y daba la vida entera por ello, por hacerlo siempre.

Desde Bohemian Rhapsody y Free Bird no había sido ejecutada con tanta perfección.

No conocer la parte teórica de la música es ser un músico incompleto.

Son usted y los suyos contra la adversidad de la tristeza mediatizada.

Una cuestión interesante de plantearnos sería por qué nos gusta tanto Sherlock Holmes.

Por ahora escribir es una herida que abre el pecho.

¡Me rindo, vida! Te devuelvo tu feracidad.

Su tesoro, los libros, estaban ahí, en el estudio, el lugar dónde murió, en la misma posición, como los había dejado.

Dejando atrás seis pecados, alguna vez ninfa.

Dicen que coleccionaba objetos, pero mis recuerdos ya están secos.

Mi vida, una reivindicación de exigencias.

Las exigencias laborales han provocado que formar una familia sea visto como un lastre.

El otro día pensaba en ella con no poca nostalgia. En lo insufrible que debía ser el encierro para un alma tan libre

De romper fronteras se trata el encanto, las letras, cualquier batalla.