He estado tres horas dando bandazos: salí de casa hacia el ambulatorio. En cuanto abrí la puerta también lo hizo mi vecino, alguien que me atrajo físicamente y por su simpatía cuando se instaló en este bloque el verano pasado y con el que llegué a almorzar, pero del que se me quitaron las ganas […]
Historias de mujeres




















