Aquí no hay quien las vislumbre.
Melancolía y belleza


Aquí no hay quien las vislumbre.

Las personas que consideramos el amor como una prioridad en nuestra vida somos vistas como seres débiles y anormales por quienes hay que sentir desconfianza o una profunda pena.

Devuélveme el recuerdo de aquel paisaje…

Al fin y al cabo, estaba acostumbrada a encadenar contratos de corta duración.

Eres música para camaleones, polvo de diamantes.

¿Es acaso ese túnel el lugar donde huyeron todos mis sueños perdidos?

Reivindicó el papel de la mujer, sus aspiraciones y su lugar en el mundo.

Tiempo que Massimo no desperdicia y procura llenarlo de recuerdos y palabras, siempre cubiertas de un cálido sol mediterráneo.

Un limbo repetitivo preparado sólo para pagar por mis pecados.

Comprometido con la importancia de relatar las múltiples realidades a través de una mirada poliédrica, arraigada en valores históricos y culturales, este historiador y guía oficial de Catalunya se ha convertido en uno de los principales referentes en la defensa del periodismo local.

Anuncio apabullante y decadente, de hecatombe.

Con certeza les puedo decir, que la vida en la tierra no es un mito. Yo vengo de allí.

Uno escribe y acomoda las hélices continuas de las palabras

Jay Gatsby sólo quiere recuperar un momento que nunca fue suyo, un futuro que jamás existió.

El poeta chileno era un bohemio, apasionado comunista y un romántico sin causa.

El amor del poeta por la localidad no fue inmediato, pues nada más llegar aborreció el lugar.

A veces me pongo a pensar si el incondicional soy yo…

Ojalá nunca halléis la inconmensurable duda, la discordia, el tormento…

Recuerdo haberla enviado desde un rincón gélido londinense.

Los libros en la sala, paraditos en un mueble, asomando el lomo, me dieron cierto calor.