Su obra perdura en el tiempo como recordatorio de lo implacable e indolente del destino, pero también como un faro en la oscuridad que revierte la desesperanza para abrazar a nuestro albedrío.


Su obra perdura en el tiempo como recordatorio de lo implacable e indolente del destino, pero también como un faro en la oscuridad que revierte la desesperanza para abrazar a nuestro albedrío.

Viaja a los confines de la imaginación,
donde todo puede ocurrir: atardeceres al alba, puestas de sol infinitas y un inmenso mar azul en Madrid.

Me estremezco con los versos de un poeta que, lejos de despedirse, nos arrastra hacia las cosas que nunca terminan por cambiar.

Para el cantautor español la felicidades debía ser una patología extraña.

De nada sirve contar a la gente como números si no vamos a contar y recordar, aunque sean sólo partes, de sus historias

Nadie me explicó cómo lidiar con tus cenizas¿Se barren y se tiran?¿Se soplan y desaparecen?¿Las guardo y las olvido?No importa lo que pueda hacer con ellas,volarán con el viento en cualquier instante.

He tratado de borrar todos los pedazos de todos los recuerdos que me hacen sentir que vivo encerrada en el mismo reloj de arena

Zita era una exploradora y, aunque nunca tenía claro lo que buscaba, siempre estaba a la expectativa de un gran hallazgo.

Jack Kerouac escribió lo que los expertos llamarían “la obra definitiva de la Generación Beat”

Los individuos con talento son valorados, pero se espera que pongan este talento al servicio del grupo

El mayor reto para la comprensión de otra cultura, pero especialmente de una tan singular como la japonesa, es verla desde dentro.

Reflexionaba sobre las calles vacías de una ciudad de la que han desaparecido todos sus turistas, sumida en la nostalgia.

Arrancar el nombre, estrujar la mandarina, acariciar el cuerpo, agarrar al pájaro, asumir.

La novelista carioca relata la travesía de un hombre que decide abandonar Río de Janeiro para enfilar hacia Alaska.

No habrá colina, ni piedra que empujar.

Duermo, pero no descanso. Me muevo, pero no avanzo. Te pierdo. Exploto.

¡Oh Capitán, mi capitán! ¿Qué sería del club de los poetas muertos sin ti?

El cine no se va a morir, y menos con un invento que permite que las películas se proyecten en todas partes del mundo en una solventísima calidad de video.

Condeno correctores y editores que tienen la tarea autoimpuesta de “adaptar” variedades en vez de enriquecer la lengua castellana en ambos lados del Atlántico

Existe un factor común que se enlaza en todas sus obras: personajes que aspiran a ser escritores.