Actuar es pasión, es encanto, es el privilegio de representar la realidad. Para Tatiana del Real, este arte comenzó como un juego y se convirtió en su vida. A la talentosa joven mexicana la hemos visto crecer entre la televisión, el teatro y el cine, en una búsqueda constante de sorprender y descubrir, de pronto, ese crujido en la tierra desde donde germina la magia de una actuación poderosa.




















