Había una pequeña ciudad y la soledady la masturbación había pájaros azules que surcaban en las mentes de los hombres y flores y un silencio también noches profundas que parecían entumecidas y lluvia y algunos hombres que muriéndose sobre vastos paisajesescuchaban el perdurable ruido de la nada y sus cuerpos resquicio de estanterías laberintos quejosos sin vísceras ni manos dejaban para sí un fúnebre estallido. […]




















