Quizá mi verdadero propósitoconsistía en heredar otro nombreconstruir una barca y navegarrecorrer lugares desconocidosesperar la llegada de las tinieblasy leer un poema junto a Caicedomientras los ángeles encolerizadosnos escupen salmos sobre nuestra caray hacen pedazos nuestras tristezas. Mi madre me contabaque yo debí tener el nombre de Caicedoy hacer de mi cuerpo una celdaun calabozo […]
La ceniza y la razón extraviada




















