Cierro los ojos. Llegan los fantasmas de sal. El aliento de las algas. El rumor del océano


Cierro los ojos. Llegan los fantasmas de sal. El aliento de las algas. El rumor del océano

Antes de que la ráfaga terminara, pudo sentir piquetes de mosquito por todos lados. El pecho, las piernas, los pies, la cara. Después todo fue negro.

Si lo escrito perdura más, que sirva como registro de un tiempo, un sentimiento, un espacio y, por sobre todo, como registro de que alguien, alguna vez amó.

A propósito de la legendaria reflexión de José Saramago en Viaje a Portugal, como preludio a las lecturas de abril proponemos el siguiente manifiesto: Hay que leer lo que no se ha leído pero también lo que ya se leyó, leer en primavera lo que se ha leído en verano, leer de noche lo que […]

Te quiero noche a noche y beso a beso. Te quiero con mis noches y con mis días.

Tiranas páginas en blanco, nunca cambiarán la inclemencia, tu desamparo.

Es el nombre del álbum de fotos que no debo mirar. La palabra que ahora escribo tanto para desahogar todas las veces que no te la he podido decir.

Hay que correr y llegar al dolor. Un dolor tan fuerte que lo único que quede por delante sea correr. Un dolor que nos permita seguir escribiendo.

Las generaciones se miden por la coincidencia en la adolescencia. La mía se fue de largo y con ella los anhelos se convirtieron en el marco de un espejo que se niega a morir en una mudanza cualquiera.

Malditas flores, mil veces malditas, que hayan florecido ahora que ella ya no las espera.

Atravesando los cristales, respira y calla, y a su alrededor todo es símbolo.

Una historia de dolor ante la migración. La migración, también, obligada: noche y día en desvencijadas camionetas que cruzan la frontera por el desierto. Estamos llegando. Nunca llegamos, pero siempre estamos llegando.

Parece inevitable no vivir estos días con síntomas de distorsión: habitando una especie de realidad alterna.

Perderse para encontrarse. Morir para volver a nacer. Regresar al origen para reapropiarse de los símbolos, las palabras y así construir su nuevo mundo. Escribir para explicarse a sí misma.

En la decimoquinta Babosada fungen como chambelanes el Hugh Grant que dominó los noventa, una de las mejores películas en la historia del cine y una de las peores comedias jamás realizadas. Es normal, ¿no? Alguno debe ser el bailarín simpático, otro quien se luce y por último arriba quien tira a la quinceañera a […]

Llegamos a la conclusión de que hoy, día internacional del libro, se presentaba ante nosotros una oportunidad inmejorable de rendirle homenaje a una editorial mexicana independiente: Los libros del perro. El ajedrez es un juego tan siniestro y personal; Hugo Roca Joglar La analogía más simple para cualquier ajedrecista es pensar en el tablero como […]

No sé cuántas veces sonreímos con complicidad ante los encendedores prendiendo la flama de la realidad aumentada, una realidad que queríamos conservar para siempre.

Y la gente cruda y los animales muertos parecen estar ahí como productos de la imaginación.

La miré de nuevo. Desde la ventana, los brazos del sol se levantaban sigilosamente renovando de esperanza y dicha al nuevo día.

Estaba ansioso por contrastar aquella teoría del polaco Pawel Rouba, quien argumentó que las alas de los húsares fungían como un mecanismo de defensa contra el ataque de lazo de los tártaros.