Gracias, mamertos, que mueren baleados por luchar contra eso, que filman eso, que gritan la verdad sobre eso. Algún día, Colombia les sonreirá.


Gracias, mamertos, que mueren baleados por luchar contra eso, que filman eso, que gritan la verdad sobre eso. Algún día, Colombia les sonreirá.

Mi amiga cambió nuestro sentir por otro alba. El alba de mi alma sola se encuentra en la persiana. Sufre de ansiedad por culpa de la amiga imaginaria.

Trató de captarlo todo con los ojos, pero un par de lágrimas se lo impidieron. Darío encendió un cigarrillo. Juan movía la cabeza al ritmo del sucio rock que sonaba más fuerte que todas las sirenas que se lamentaban por la ciudad. El Volkswagen avanzó deprisa cuesta abajo sobre la pronunciada avenida, hacia la noche.

Porque lo único que queda después de las historias son las palabras. Porque todos necesitamos contar una historia.

Es extremadamente importante que la sociedad y los clubes de futbol, que muchas veces son el verdadero hogar y de contención de los niños, inculquen el estudio. Por más bueno que sea el jugador, tiene que estudiar, tiene que leer.

Estoy en bancarrota y desempleado, pero con un buen presentimiento. Y a veces con eso basta. Eso y también que los hijos de puta que hoy jugaban, que hoy defenderían la camiseta —la que corrí a comprar— me habían demostrado durante diecisiete jornadas que ni mi estúpida maldición podía con ellos.

Un día ganaremos: te juro que un día ganaremos. ¿Por qué somos del Atleti? Por esto. Porque capaz ganamos. Capaz ganamos. Puta madre, ya me cayó el veinte: puede que ganemos.

Y me arrastran al corazón del mar, abandono todo lo conocido, me seduce la oscuridad.

Todo listo. No olvides gritar para sacar el odio, pero cierra la boca, no te vaya a entrar una mosca. Disfruta el vuelo, sin importar cuánto dure.

La mesa está puesta para que Puebla recuerde su ADN patriótico y futbolístico. El primer enemigo es el Atlas, hay estrategia y soldados para lograr la hazaña. La pregunta es: ¿habrá garra, entraña, pasión y ganas de hacer historia?

Irle al Aclas es estar al pendiente de un “cisne negro”, esa metáfora estadística acuñada por Nassib Taleb que nos indica que un evento impactante, fuera de toda expectativa racional es, no obstante, siempre posible.

De pronto alguien me dijo al oído: ¿quieres bailar? Abrió los ojos y me sonrió con una de esas malditas sonrisas que quieres guardar en tu bolsa para que te acompañe toda la vida.

Y tememos, nos nace el miedo, un miedo que estaba latente desde antes pero que en la emergencia de la realidad nos arrebató la sorda sensación de tranquilidad.

Hablaremos de los libros que no quisiste leer. (Y de los que leíste, pero como quien se pone guantes para dar la mano, temiendo que sus palabras vivas pudieran arrancarte de tu sueño).

En el recorrido de las murallas, denominado como Caminos de Ronda, el vapor de ese tiempo presente, de alguna manera fértil, se podía casi tocar, en un paseo donde celebrar a Dante 700 años después de su nacimiento era como una bendición.

Se renta, dice un cartel. Ay, la renta. Se renta, no se vende, quiero pensar. Cambia de camiseta para luego volver a ser el monstruoso local para el que no pasa el tiempo, quiero pensar. Adáptate a los tiempos, Patrick, y luego vuelve…

La decimosexta Babosada sobre cine arriba tras una jornada de supuesto descanso impuesta por las labores de Zona Maco. Retomamos con el grito desaforado de Enrique Bunbury: amanece tan pronto / y yo estoy tan solo. Una cruda cualquiera. Luego, otra comedia mexicana: no aprendemos, el masoquismo en forma de chistes malos y paisajes vintage […]

Allí besé hasta el último agave, tan lejos del pueblo y tan cerca de Dios.

El efecto de sombra llamado umbra oscureció todo el barrio. Cerré los ojos, mis párpados eran como un objeto celeste cuya traslación se ubicaba entre la luz de la recámara y mi iris, las luces dentro de mis ojos que imitaban auroras boreales y agujeros negros eran mi propio espectáculo, mi propio eclipse.

Sobre una serie de pensamientos crispados y fugaces escritos en noches varias, acerca de la realidad que golpea la existencia.