Te idealizo, aunque mis letras sean marcadas en tinta carmesí.
La vileza de un compañero


Te idealizo, aunque mis letras sean marcadas en tinta carmesí.

Le devolví la sonrisa a un papel con un puñado de líneas, ciudades y códigos.

Leer como acto revolucionario de pensar. Y por tanto de ser. Y yo añado de estar.

El granadino ganó el premio de poesía Emilio Alarcos por su poemario, todavía inédito, Cuerpos de Cristo.

Siempre vuelvo a ella cuando me siento descolocado, soso, habitando días largos.

Jorge Luis Borges decía que la lectura era una actividad más resignada, más civil y más intelectual que la escritura. Recurrimos a sus reflexiones porque ninguno de sus libros logró colarse en las recomendaciones mensuales de la redacción de purgante. Por suerte recién estamos terminado enero. Un beso es un evento y una piedra es […]

Me entrego de lleno a esta ciudad nunca mía…

Estaba pensando sobre mi vida, ¡ y qué bonito, qué bonito fue todo! Silvia Palacios25-12-2020 Los días pasan y ni siquiera los siento. Podría estar viviendo una película de Tarantino o Almodóvar y ni siquiera me daría cuenta. Sí, ya he vivido muchos duelos y soy de las que lleva la ofrenda por dentro, en […]

El comunicólogo debe ir un paso más allá para especificar su mensaje, y para ello debe contar con la anuencia y curiosidad de quien quiera escucharlo.

En Bolonia, la capital de una región del centro norte de Italia denominada Emilia Romagna, existe un lugar donde esa protección forma parte de la idiosincrasia de la propia ciudad: su Cineteca, que fundada el 18 de mayo de 1962, es considerada en la actualidad como una de las más importantes de Europa.

Pero al menos ahora, de madrugada, no pierdo la pequeña esperanza de que así sea.

Cuarto oscuro, apremio de soledad, ausencia de luces y certezas: un refugio de realidad.

¿Qué otra cosa podría hacer en medio de esta tierra solitaria?

Con mi voz te estoy llamando…

Desapareció el sentimiento de libertad y me invadió una enorme tristeza.

La obra de Maurilio de Miguel aborda el mito de los bares, la noche, el trago y La Mandrágora.

Todo los entusiasmaba. Lo nuevo los sorprendía y lo ya antes visto los cautivaba.

El narrador mexicano afincado en Barcelona reflexiona, entre otras cosas, sobre la imposición de la novela como herramienta legitimadora.

Quien sabe mirar la realidad con rigor, y en profundidad, nunca deja de hacerlo.

Pareciera, por momentos, el mejor thriller grabado en últimas fechas por las calles de México.