Tú decías: ¿Por qué me miras tanto así?Yo repasaba los rasgos de tu caracon el pincel de las yemas de mis dedos.No me cansaba de verte sonreír. Odiabas que mirara tus arrugas.No tienes arrugas, te decíaenarbolando toda mi ternura.Tú me apartabas y te reías. Ahora cada vez es más frecuenteque te mire y me cueste […]




















